Un día lleno de emoción, fe y esperanza. 33 corazones jóvenes dieron un paso importante en su camino espiritual al recibir el sacramento de la Confirmación.
Cada uno de estos niños, con ilusión en los ojos y alegría en el alma, dijo “sí” a seguir creciendo en la fe, guiados por el Espíritu Santo. Fue un momento profundamente conmovedor, no solo para ellos, sino también para sus familias, catequistas y toda la comunidad educativa, que han acompañado este proceso con amor, paciencia y dedicación.
Hoy celebramos la valentía, la fe y la luz que estos 33 niños llevan consigo. Que este nuevo comienzo los inspire a vivir con valores, solidaridad y amor hacia los demás.
¡Que el Espíritu Santo los acompañe siempre en cada paso de sus vidas!
